Qué es
Los brackets son la herramienta más precisa de la ortodoncia para corregir problemas de mordida complejos, mediante pequeñas piezas fijadas a cada diente que, unidas por un arco, guían su movimiento gradual.
Tipos de brackets
- Metálicos tradicionales: los más comunes y resistentes, con ligaduras que sujetan el arco.
- Estéticos (zafiro o cerámica): funcionan igual que los metálicos pero se mimetizan con el color del diente.
- Autoligables: no requieren gomas; un sistema de tapas reduce la fricción, lo que puede acelerar el tratamiento y espaciar más las visitas.
Si buscas una alternativa removible y prácticamente invisible, consulta también ortodoncia invisible.
- Maloclusiones complejas que requieren un control preciso del movimiento dental
- Casos que combinan problemas de mordida con necesidad de corrección esquelética
- Pacientes que no pueden o prefieren no llevar alineadores removibles
Cómo es el proceso
- Estudio ortodóncico Radiografías y escaneado para diseñar el plan de movimiento dental.
- Colocación de los brackets Fijamos los brackets a los dientes y colocamos el arco que guía el movimiento.
- Ajustes periódicos Revisiones mensuales para ir ajustando la fuerza y la dirección del movimiento hasta completar el tratamiento.
Preguntas frecuentes
¿Qué tipo de brackets es mejor?
Los metálicos son los más resistentes y económicos; los estéticos (zafiro o cerámica) se mimetizan con el diente; los autoligables reducen la fricción y pueden espaciar más las visitas. Lo valoramos según tu caso y tus preferencias.
¿Los brackets duelen?
La colocación no duele, aunque es normal notar molestia o presión los primeros días tras cada ajuste, que se controla con analgésicos habituales si hace falta.
¿Puedo llevar brackets si practico deporte de contacto?
Sí, con un protector bucal adaptado a llevar brackets, dentro de nuestra área de odontología deportiva.