Qué es la ortodoncia
La ortodoncia va más allá de conseguir una sonrisa bonita: corrige la alineación dental para que la boca funcione correctamente y sea más fácil de limpiar. Al colocar cada diente en su posición ideal sobre la estructura ósea mejoramos la estética y facilitamos una relación armoniosa entre las arcadas. Unos dientes alineados acumulan menos sarro y previenen enfermedades dentales.
Ortodoncia invisible
Alineadores transparentes fabricados a medida que mueven los dientes de forma gradual. Es la opción más demandada por adultos y adolescentes que buscan discreción y comodidad: se pueden retirar para comer y cepillarse los dientes, son prácticamente imperceptibles y, al no llevar alambres, evitan rozaduras y llagas.
Brackets
Siguen siendo la herramienta más precisa para corregir problemas de mordida complejos.
- Metálicos tradicionales: los más comunes y resistentes, con ligaduras que sujetan el arco.
- Estéticos (zafiro o cerámica): funcionan igual que los metálicos pero se mimetizan con el color del diente.
- Autoligables: no requieren gomas; un sistema de tapas reduce la fricción, lo que puede acelerar el tratamiento y espaciar más las visitas.
Ortodoncia infantil
La primera visita al ortodoncista recomendada es entre los 6 y los 7 años. A esa edad, aunque aún haya dientes de leche, se puede guiar el crecimiento de los huesos faciales y asegurar que los dientes definitivos tengan el espacio adecuado. Actuar pronto simplifica futuros tratamientos y previene problemas respiratorios y de masticación.
- Ortodoncia interceptiva: guía el crecimiento del hueso mientras el niño se sigue desarrollando, con aparatos removibles o fijos.
- Ortodoncia correctiva: una vez han salido los dientes permanentes, los alinea para conseguir estética y funcionalidad óptimas.